Hace poco estuve a punto de terminarla y dártela... Porque hay tantas cosas que aún quiero decirte... No es que sea una cobarde por no decírtelas en persona... Pero es que te veo y la mente se me nubla...
Y es que te echo de menos... Cada día, cada hora, cada instante... Y cuando parece que mejoro... Echo de menos echarte de menos...
Has significado demasiado para mí, y lo que más me duele de ti es tu indiferente indiferencia... Intentas tratarme como a una amiga más, y no lo soporto. No sé como enfocar mi no-relación contigo... A veces intento adivinar cómo te sientes, pero no puedo ser objetiva en eso... Acabo convenciéndome a mí misma que también me echas de menos... Que me sigues queriendo...
Como tú dices... "Si tenemos que acabar juntos, acabaremos". ¿Y qué hacemos entretanto?... Es que yo no lo entiendo. A veces las cosas se acaban y es mejor no preguntarse por qué... Pensaba que entendería las cosas, pero a medida que pasa el tiempo, me doy cuenta de que hay cosas que es imposible, y mejor, no entender.
Dices que tienes miedo de que no vuelva. Como si a mí no me asustase la idea... Todo por perseguir un sueño. Y es que me conozco demasiado bien. Y, tal vez, cuando vuelva ya sea demasiado tarde. Tal vez ya es demasiado tarde. Tal vez no estés cuando vuelva. Tal vez no pueda volver. Tal vez no quiera.
La satisfacción por conseguir algo aumenta en proporción al sacrificio y esfuerzo necesarios para llegar a ello... ¿Los compensará?
El mar ya me ha perdonado que no me haya quedado a su lado... Tú jamás has intentado entenderlo... Yo no sé si voy a volver... Sólo sé que te sigo queriendo...

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