DEL TREN DE
LA NOSTALGIA, AL TREN DE LA AVENTURA
Parada frente al extenso mar, repitiéndome una vez más los errores
que cometí, y hundiéndome en mis lágrimas, en la decepción, sin pensar en el
resto, me alejé, hice de mi vida algo mejor, con nuevas amigas, una nueva vida,
pidiéndole al mar, alejara de mi las lágrimas, que perdonara con su fuerzas mis
errores, mis plegarias se elevaron al cielo, y Dios me dio otra oportunidad de
vivir, hundida en el mar, no pude acabar conmigo, más pude pensar en lo que
puedo hacer, y rectificar mis errores, mi manera de pensar, y mi forma de ver
el mundo.
Adopte la actitud del mar, tan fuerte, tan grande, tan soberbio,
pero le cambie la inteligencia, por una inteligencia femenina, y en eso me
convertí, en alguien inalcanzable, mis sueños eran más que yo, mis metas eran
más grande que mi estatura, mis acciones eran más grandes que sus olas, y mis sentimientos
se empezaron hacer más intensos.
Y Aunque muchos me digan
que el mundo es uno sólo y no se puede cambiar, nadie podrá prohibirnos que
dejemos de soñar, Fue un instante, un segundo...que se convirtió en toda mi
vida, y sentí como mi alma se evaporaba hacia otro destino, donde ya esos ojos
no estaban, donde mi piel sintió el
perfume de su eterna ausencia y mi boca pronunció su nombre por última vez.
No me reconocí al saberme vencida, no era yo aquella mujer que
peleaba sin tregua y esperaba su llegada cada tarde...
El día que mis ojos descubrieron el sonido incomparable de su
mirada, bien sabía yo que con este amor llegaría el dolor, y sin importarme mas
nada, seguí sus pasos, y llegué a sitios donde jamás imaginé estar.
No hubo nadie que me aliente para seguir adelante...
Nunca nadie creyó que mi felicidad, solo crecía cada vez que
escuchaba mi nombre saliendo, como lejana esperanza, de sus labios.
Quizás él tampoco confió en mi alegría... quizás nunca supo, que
yo reiría eternamente si me miraba... solo si me miraba.
Otra vez recuerdo cada sensación que sus manos despertaron en mi
sangre, y nuevamente llega aquella canción desde lejos y dejando la misma
nostalgia de un final de una película de amor.
Mis pasos se apresuraban cada tarde para verlo sonreír... y mi
alma siempre llegaba cuatro segundos antes... lo que yo nunca supe, es que mi
alma se quedó a vivir en él.
Lo escuchaba atentamente durante horas, estudiando cada palabra y
creciendo despacio a su lado.
Su preocupación por mostrarme la mejor manera de vivir, era
sorprendente...
Y sus largos enojos cuando veía mis desvíos, hoy los recuerdo como
su mágica manera de quererme.
Siempre pensé, si en mi vida estaba escrito encontrarlo, o fui yo
simplemente que quise cambiar el destino. Pero estoy segura, que lo volvería a
repetir.
Sé que dejándolo, le demuestro mi amor infinito... sé que
despedirme, es poder volver a encontrarlo alguna vez.
Ahora solo debo mirarlo... y con las mismas fuerzas con las que luchaba
por tener su amor... con esa misma furia con la que defendía mis
sentimientos...
Con las mismas palabras con las que llegué...
Ahora solo debo mirarlo... y regalarle mi Adiós…a ese sentimiento
tan grande que es el AMOR..para no querer volverlo a sentir más.