Soy la "mala" que te ayudó
Soy la que muchos llaman la "mala", la narcisista, la soberbia. Soy la que te tendí la mano cuando más lo necesitabas, la que te brindó una oportunidad cuando nadie más lo hizo. No busco tu agradecimiento, ni siquiera lo espero, pero sí quiero que recuerdes que actué por la simple razón de que me nace ayudar.
Sé que los golpeados por la vida, aquellos que han sufrido desgracias, a menudo no comprenden la filosofía de quienes tenemos la capacidad de cambiar vidas. No se trata de poder o de superioridad, sino de empatía, de compasión y de un genuino deseo de hacer el bien.
He visto en ti un potencial que quizás tú mismo no habías notado. He creído en ti cuando otros te han subestimado. Te he dado la oportunidad de demostrar de lo que eres capaz, de levantarte y seguir adelante.
No espero que me idolatres ni que me consideres un ser perfecto. Soy humana, con mis defectos y mis errores. Pero también soy alguien que ha aprendido a ver el mundo desde una perspectiva diferente, alguien que ha decidido utilizar su fuerza para ayudar a los demás.
Si algún día llegas a alcanzar tus sueños, recuerda que en algún momento de tu camino, una "mala" como yo te dio un empujón en la dirección correcta. No te sientas obligado a agradecerme, pero sí te pido que no olvides la lección: la bondad puede venir de los lugares más inesperados.
Y recuerda también que no se trata de poder, sino de la capacidad de transformar vidas.